Machu Picchu ida y vuelta

Me detengo en un pensamiento y recuerdo cuando de niño en el colegio me enseñaron a cerca de la cultura incaica, de lo grande de su imperio y del gran descubrimiento del Machu Picchu, ahí mismo observe la foto de lo que algún día me gustaría conocer. Hoy despierto y parece que fue ayer cuando pensé “algún día quiero conocer ese lugar”, hoy eso esta frente a mí, está sucediendo. Me rodea el aire fresco y la lluvia me golpea la cara mientras descendemos a gran velocidad por la ruta pavimentada que une Abra Málaga con Santa María, un pueblo a unos cuantos kilómetros más abajo.

Iniciamos este descenso en bicicleta, Erika esta detrás mío, ambos con unos pilotos chinos que compramos por unas monedas el día anterior, previendo que el clima en esta época iba a ser inclemente con nosotros. Como decía entonces, el frío y el agua se nos filtraban por todos lados mojándonos el pantalón de pies a cadera, haciéndonos rogar que el único rincón seco, que se encontraba en nuestro pecho, se mantuviera así, para darnos algo de abrigo. Este viaje de cuatro días recién comienza y ya puedo sentir como la montaña nos recibe, para mi esto de que llueva, haga frío, y encima estemos moviéndonos a gran velocidad, haciéndonos sentir aun mas friolentos, es el recibimiento que nos hace la zona, es el golpe que necesitamos para comprender que el camino que vamos a emprender no es cosa fácil y no debe tomarse a la ligera, el clima y el paisaje nos dice “hola, aquí estas y serás lo que yo quiera que seas”, esta sensación, aunque a cada segundo me hace pensar ¿Por qué estoy allí?, por otro lado me hace sentir vivo, el frío me duerme las manos que se aferran al manubrio para no descuidar ni un segundo mi rumbo de la carretera que pasa por al lado de grandes acantilados, puedo sentir como cada latido bombea sangre a mis extremidades y lleva algo de calor para apaciguar el temblequeo.

camino-inca-inca-jungle-trail-peru-machu-picchu-viaje-sin-destino-kombi-amarilla

Puente en la salida de Santa Maria

Me rodea una gran montaña, hacia adelante aun no vemos mas allá de 50 metros, ya que aquí moran las nubes y la ruta pasa por entre medio de ellas. Mas abajo, de a poco la visibilidad comienza a mejorar y ahora puedo ver algo mas del paisaje que además de rocas tiene muchos pinos que me recuerdan los paisajes del sur de mi país, Argentina. Por la izquierda solo son desfiladeros y desde aquí alcanzo a ver como continua la ruta por kilómetros, zigzagueando, descendiendo hasta un enorme valle por donde cruza un río caudaloso y desde donde alcanzo a ver regiones donde la lluvia no llega y el sol acaricia sus prados tropicales de selva húmeda.
Inca-jungle-treking-road-inca-road-peru-machu-picchu-viaje-sin-destino-argentina-alaska-blog

Camino de jungla inca

Cuando hablamos de Machu Picchu solemos imaginar un paisaje desolador de montaña, donde reina el frío y las condiciones inestables. Pero ¿selva?, eso sí que no lo sabía, seguramente en mi ignorancia de no indagar mas a cerca de la región que rodea el sitio arqueológico. De repente y sin previo aviso la lluvia merma y el clima se pone denso, pesado y caluroso, como cuando entramos a un terrario en un zoológico, plum. El calor ahora empezaba a secar mis pantalones y mi poncho plástico de dos mangos, que estaba mas cerca de ser una bolsa de consorcio, que un poncho de calidad. Los guantes de lana que nos había prestado la empresa de bicicletas olían realmente mal y encima mojados se habían convertido en un juntadero de bacterias que ahora no solo tenían el historial de quienes lo habían usado antes que yo, sino que se convirtieron en un regio pañuelo para mi nariz que no paraba de condensar mocos. Ya mas seco, me relajo y comienzo a amigarme con el paisaje y el entorno, donde había palmeras, árboles de plátanos, muchas aves de distintos tipos y una extensa vegetación selvática. Ahora sí, pedaleamos lo que quedaba hasta llegar a Santa María, donde pasamos la primera noche; por supuesto el sueño fue de los mejores en mucho tiempo, a causa del cansancio acumulado.

Por la mañana siguiente nos despertamos y luego de desayunar, iniciamos el camino de jungla hacia Machu Picchu pueblo. Nueve horas nos separan de la meta y largas caminatas con senderos de subidas y bajadas, que van bordeando las laderas montañosas, atravesando terrazas de sembrado, casas de gente local y ríos, entre otras cosas. Las plantaciones de coca y café son frecuentes ya que como nos contaba la guía, es más redituable para los lugareños sembrar esta clase de plantas, que cargar los pesados frutos de mango, guanábana, o banana para poder venderlos en el pueblo.

plantacion-coca-machu-picchu-viaje-sin-destino-argentina-alaska-blog-notas

Plantacion de coca

 

Al principio el camino no es muy empinado, así que aprovechamos el aire extra para charlar con los otros chicos del grupo, entre ellos franceses, orientales y hasta un mexicano, que como nosotros están entusiasmados con la aventura. Pero de a poco el camino se vuelve mas empinado y desafiante y requiere no solo nuestra aptitud física, sino también toda la concentración para avanzar con cuidado y viendo bien donde apoyar los pies, recordando que un paso en falso puede llevarnos directamente al vacío.

Este sendero forma parte de una de las redes de caminos mas extensa del mundo, me atrevería a decir, si bien no es el camino del inca que todos estamos acostumbrados a escuchar, por donde atravesaba el mismísimo rey inca cuando iba desde Cusco hasta el Machu Picchu (sede espiritual), sino que es uno de los tantos por donde circulaba la gente común, de menor rango, hasta incluso los mensajeros que corrían de meta en meta llevando sus noticias. Este camino, a diferencia del “gran camino del inca”, es mas irregular, mas pequeño y por partes tiene piedras y por partes no. En la etapa mas alta del recorrido, unos peldaños hechos con exquisita calidad, se pasean por el borde de la montaña, haciendo la experiencia un poco traumática para quienes sufren de vértigo. Erika y yo estamos chochos, es increíble y envidiable ver como esta gente, a quienes mal llamaron salvajes, se adueñaban de los desfiladeros, haciendo caminos donde ningún otro podría siquiera intentarlo. Allí nos detenemos y tomamos unas fotografías, ahí estoy parado al lado del vacío, en esos escalones donde sigue creciendo la vegetación, hasta unas flores rojas asoman por allí, desafiando la gravedad.

kombi-amarilla-machu-picchu-peru-camino-inca-viaje-sin-destino-blog-argentina-alaska

Punto mas alto del camino de jungla inca

Hasta aquí fueron seis horas de mucho calor, humedad y caminata dura, hasta que llegamos al punto donde nos brindan un rico almuerzo, que para nosotros, los “vegetarianos” es el clásico fideo con tuco que acostumbramos comer desde que empezamos el primer día. En realidad no es el único, también esta el famoso omelette con verduras para variar como segundo platillo jejeje. Pero les digo que hay tanta hambre, que no hay pan duro, comemos lo que venga mientras no tenga carne. Luego del tentempié, y cuando ya no queríamos saber mas nada con mover los pies, caminamos tres horas mas, esta vez mas livianos y por la vera del rio, cruzamos el mismo con una canasta de metal agarrada a un cable, mientras un señor del otro lado jalaba de una soga transportándonos de un lado a otro. Finalmente llegamos a Cocalmayo en Santa Teresa, donde desde arriba podemos observar unas lindas piletas transparentes de agua termal que nos llaman como un oasis a un pobre deambulante del desierto. Las piernas y la energía han llegado a su límite y lo único que atinamos a hacer es a meternos de cabeza en esas piletas que nos masajearon por una hora los músculos tensos y agarrotados de todo un día de caminata. Mis pies tocan el fondo de la pileta, que esta cubierto de piedras y arenilla de la región, esto es un verdadero paraíso para mi cuerpo, me rodean las montañas y al mirar al cielo, la Luna aparece mientras el sol baja lentamente y yo miro a Erika, quien se encuentra al lado mío, descansando sobre el mismo cerro que desciende y se incrusta en un lado de la piscina y pienso, gracias por esta compañía, gracias por la mujer que acompaña mis sueños y sigue mis pasos con firmeza mientras avanzo a paso firme para no perdernos del grupo. La hora de relax termina y ofrecen llevarnos hasta el hostal de Santa Teresa en una kombi por cinco soles o sino caminar cuarenta y cinco minutos mas. Claro esta que los extras que vas a tener que pagar nunca te los dicen en la agencia a la hora de contratar el tour, así que con desgano, pero orgullo, caminamos casi todos hasta el hostal, si si, cuarenta y cinco minutos mas luego de nueve horas de larga caminata, pero bueno, a esto vinimos y esto hacemos.

Por la mañana, con Erika, un mexicano y un alemán nos ponemos a jugar un metegol que había allí, para pasar las horas, mientras el resto del grupo se había ido a hacer tirolesa. Lamentablemente el alemán, que era taiwanes nacido en la Alemania, nos paso el trapo a todos haciéndonos quedar realmente mal, se ve que además de ser buenos para la playstation y el ping pong, también son diestros con el futbol de mesa.

Aquí, una kombi nos recoge (el precio incluido en el paquete, nada de cinco soles mas) y nos lleva hasta Hidroeléctrica, punto desde el cual luego de almorzar partimos en caminata rumbo al último destino, Machu Picchu Pueblo o Aguas Calientes. Arrancamos por un caminito de ripio que va por el costado de las vías del tren y tras hacer cincuenta metros un cartel marcaba el principio del camino del inca, aunque en realidad haya muchos mas que uno. Caminamos unos minutos mas y nuestra guía nos detiene y nos introduce al gran Machu Picchu y al Waynapicchu, desde lejos, claro esta, ya podíamos divisar las ruinas que aunque pequeñas, fueron un gran empujón para el espíritu, haciéndonos caminar con muchas mas ganas hasta concluir en Aguas Calientes. Desde la ventana de la habitación donde pasaríamos la noche podía ver la gran montaña que me separaba de lo que alguna vez había soñado.

A las 4.15am comenzamos a caminar hacia la entrada al sitio arqueológico, allí nos detuvimos una media hora hasta que a las 5.10am abrieron las puertas del puente que cruza el caudaloso río Urubamba. Ahora sí, desde aquí solo queda una hora de subida y allí esta, el grandioso santuario, esto es todo, en este punto me sentí como cuando en el Titanic ya sabían que quedaban unos minutos para evacuar y luego se vendría la gran máquina a pique hasta el fondo del profundo océano. En este momento me quedaba una hora, una hora de éxtasis hasta que mis ojos finalmente vieran la postal que todos conocemos. Cansados, agotados, pero aun así algo nos seguía impulsando a subir, todavía no nos dábamos por vencidos, es que era la montaña que desde el primer día venía reclamando nuestros cuerpos, nuestras almas, esa montaña que no nos iba a dejar entrar si no era con el sacrificio físico y mental que esto requería. Y es que no solo estábamos limpiando nuestra mente de pensamientos sin sentido, sino que también nos estábamos despojando de aquellas cosas que nos tiran para abajo, es por esto que habíamos elegido hacer el camino de esta forma, claro que pueden tomar el tren, luego el bus hasta arriba y llegar, pero esto es otro enfoque, esto era un camino espiritual, el que venimos caminando hace cuatro meses, pero con el plus de conocer el gran templo sagrado desde donde nuestros hermanos latinoamericanos rendían culto a la tierra, el aire, el agua, el fuego, el sol, la luna y convivían en armonía como seres en el arte y el espíritu.

camino-inca-machu-picchu-peru-viaje-sin-destino-kombi-amarilla-blog-argentina-alaska

Machu Picchu

Esa mañana camine junto a Erika, y con el sudor en la frente y las piernas agarrotadas, finalmente dimos la vuelta y allí estaba, el gran Machu Picchu se levanto frente a nosotros,  luego de tantas horas, de todos esos días de lucha contra la ansiedad, la postal se presento frente a mí, como cuando era pequeño, pero esta vez no era un sueño, esta vez no era un libro, ni un documental, esta vez era real….

sello-machu-picchu-viaje-sin-destino-camino-inca-argentina-alaska

Sello de Machu Picchu

machu-picchu-camino-del-inca-cima-del-wayna-picchu-viaje-sin-destino-argentina-alaska

Vista del Machu Picchu desde la cima del Waynapicchu

wayna-picchu-waynapicchu-subida-escalera-viaje-sin-destino-argentina-alaska-notas

Subida al Waynapicchu, una de las 10 escaleras mas peligrosas del mundo.

 

¿Con ganas de mas?

Vean nuestra experiencia en este video:

 

Peru es un país muy grande y con infinidad de cosas por ver y hacer. No te pierdas nuestra Guia de viaje por Peru 

 

Paul

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

2 thoughts on “Machu Picchu ida y vuelta

  1. Hola! Muy buena onda este blog y las guías para viajar. En Abril tenemos pensado recorrer este camino junto a mi pareja, en nuestra primera experiencia como viajeros.Muchisimas gracias.

Comments are closed.